Líbano, un país que esconde bosques de cedros y abetos, y neveros perpetuos a una latitud inferior a la de España. Con montañas nevadas toda la temporada, desde cotas bastante bajas (unos 2.000 m), es sin duda un país extraño dentro de la región en la que se encuentra enmarcado. La cordillera de Monte Líbano, una cadena montañosa que recorre el país de norte a sur, sirve como barrera geográfica para las nubes que, empujadas por los vientos predominantes de poniente, llegan cargadas de humedad tras su paso por el Mediterráneo.
Os dejo aquí unas instantáneas en un día de septiembre de 2011, camino del punto más alto del país; el Qurnat as Sawda, de 3.088 m.
Camino del inicio del recorrido, se puede contemplar el majestuoso valle de la Kadisha, descendiendo desde los altos de Los Cedros hacia al mar.
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Valle de la Kadisha desde el sector del Qurnat as Sawda |
Se inicia la aproximación hacia la base de la montaña a través de un desierto de roca y desolación. El severo clima de esta zona y las nieves que cubren toda la superficie durante muchos meses al año no permiten prosperar ningún tipo de vegetación, sumado a la presión humana y al sobrepastoreo.
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Iniciando el recorrido |
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Desierto de roca |
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Lomas peladas y rala vegetación en las altiplanicies del sector del Qurnat |
El paisaje es sin duda extraño, a la vez que cautivador. Abajo quedan los frondosos bosques de cedros, la garriga mediterránea. Y por doquier, extrañas depresiones en el terreno, recordando que la mayor parte de los sectores montañosos de Líbano son paisajes kársticos.
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Aproximándonos a la base de la montaña |
Un poco más y estaremos bajo los últimos repechos que defienden esta montaña. La cima está ya conseguida.
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Cumbre del Qurnat as Sawda (3.088 m) |
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Cumbre del Qurnat as Sawda (3.088 m) |
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Van llegando los compañeros. Al fondo, el sector de Antilíbano, última barrera antes del desierto sirio |
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Neveros perpetuos a estas latitudes y en esta región |
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Al fondo, el Mediterráneo, oculto tras la nube de contaminación que envuelve este país |
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Iniciamos el descendo |
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Las nubes comienzan a aproximarse |
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Horizontes de texturas, colores, estados |
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Caídas hacia el Mediterráneo |
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Van subiendo las primeras nubes... |
Y ante nosotros, de nuevo el Mediterráneo se abre
furioso, azotado por fuertes vientos que han acompañado toda la jornada
haciendo bajar mucho la sensación térmica. Es un mar bravío, furioso, que
avanza incesante, tan sólo diferente en estado, qué más da líquido o vapor…
Avanza empujando por los vientos generales de poniente, que lo hacen chocar
contra el sector de Monte Líbano, condensándolo, haciendo posibles las
condiciones óptimas para sustentar bosques de cedros y abetos… Volviendo a ser
líquido; volviendo a ser mar…
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Mar de nubes avanzando hacia nosotros |
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Olas chocando contra el Monte Líbano |
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Cae el día y las nubes sobre Líbano. Somos privilegiados contemplando semejante espectáculo desde su más alta atalaya... |
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Aguas de vapor que chocan contra las montañas cuales olas lamiendo la costa |
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Ocaso del día. Es hora de volver |
Poco más. Aún queda un largo camino de vuelta, rumbo a Beirut.
Miguel Navarrete
Abril de 2013
Preciosas palabras que realzan aun más las cálidas imágenes que has sacado de un gélido día de montaña.
ResponderEliminarGracias por tu labor, Miguel.
Impresionante, gran espíritu el de este blog. Enhorabuena y gracias por compartir.
ResponderEliminarGracias, compañeros. Como siempre, el placer es mío al poder compartir mis expediciones o simplemente, un día cualquiera por montañas poco conocidas.
ResponderEliminarUn abrazo desde Beirut.
Hola buenas.
ResponderEliminarMe ha gustado mucho tu post. Tengo previsto ir en el 2018, podríamos hablar en privado???.
Gracias, mi mail es josepsans69@gmail.com
Un saludo.
Josep Sans.